Macron ordena toque de queda parcial en varias ciudades francesas

Gráfico financiero que muestra la fuerte caída del euro frente a la libra debido a la inestabilidad de la deuda pública en Francia.
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Claudia Luna Palencia / Grupo Marmor

Ante la violencia desatada en las protestas masivas que causaron saqueos e incendios en París, Lyon, Limoges y Marsella, el presidente de Francia, Emmanuel Macron y el primer ministro, Sébastien Lecornu, ordenaron un toque de queda parcial en varias ciudades francesas.

En cifras parciales, hay más de mil policías heridos y 2 ml 400 detenidos. Macron ha prometido que aquellos que han intentado debilitar y derrocar a la República pagarán por ello.

Las pérdidas económicas son crecientes: hay más de un centenar de comercios destruidos, quemados y saqueados en varias partes de Francia y las cancelaciones de viajes hacia el país galo siguen aumentando.

Tanto Macron, como Lecornu, acusan a la extrema izquierda y a la delincuencia en general de ser los responsables de los desórdenes callejeros y de desvirtuar una protesta por mejoras en el sector educativo.

El Ministerio del Interior está por difundir la lista de ciudades que quedarán sujetas a un régimen especial, bajo un toque de queda parcial, cuyo horario deberá ser igualmente anunciado.

Si bien, esta medida es parcial y no implica la declaración de un estado de emergencia, Lecornu no ha descartado utilizar dicha opción si la situación se agrava y la violencia no para.

El presidente Macron reconoció fallas en la previsión y en los informes de Inteligencia en el operativo de seguridad y pidió unidad nacional. Por su parte, el   ministro del Interior, Laurent Núñez, presentó su dimisión aduciendo que es el responsable de la seguridad en las calles.

Este lunes, Macron rechazó su dimisión y le pidió a Núñez mayor fortaleza y un despliegue policial más amplio y que actúe con mayor dureza contra los rijosos.

El pasado 17 de octubre, una turba enfurecida incendió los ayuntamientos de Limoge, un edificio histórico del siglo XIX, quedó prácticamente destruido por un incendio que provocó el derrumbe de su techumbre y la pérdida de gran parte de su fachada; y, también ardió el de Marsella cuyos daños fueron más limitados. Además, otros ayuntamientos como el de Lille fueron asaltados y dañados.

 El presidente galo dijo que nada justifica la violencia y que los funcionarios estatales locales podrían prohibir ciertas reuniones callejeras si lo consideraran necesario.

Aquí en Europa, inquieta la situación de Francia: “El caos ha asustado a los inversores en la deuda pública francesa, con la rentabilidad a 10 años subiendo 10 puntos básicos hasta el 4.89%”.

Las preocupaciones por la inestabilidad de Francia hicieron que el euro bajara a un mínimo de 17 meses frente a la libra en la mañana de este lunes, con la libra subiendo a 1.188 euros.