Redacción / Grupo Marmor
El 21 de octubre de 1879, el célebre inventor estadounidense Thomas Alva Edison logró un hito que transformaría definitivamente la historia de la humanidad, al conseguir que su primer prototipo de bombilla incandescente se mantuviera encendido de manera continua durante más de 40 horas.
Tras realizar cerca de 1,200 intentos fallidos junto a su equipo de ingenieros en el laboratorio de Menlo Park, el científico descubrió que utilizando un fino filamento de algodón carbonizado dentro de un bulbo de vidrio al vacío, lograba evitar que el material se consumiera rápidamente por la oxigenación.
Este gran avance tecnológico permitió comercializar la luz eléctrica de forma segura y económica hacia los hogares, desplazando por completo los peligrosos sistemas de iluminación basados en el uso de gas o queroseno que provocaban constantes incendios urbanos en las principales metrópolis del siglo XIX.
Actualmente, el aniversario de este exitoso experimento se conmemora a nivel mundial como el auténtico nacimiento de la civilización moderna, sentando las sólidas bases operativas para la posterior creación de las inmensas redes de electrificación que hoy mantienen iluminadas a todas las ciudades alrededor del planeta.


















