Javier Velázquez/Grupo Marmor
El Instituto Moreliano de Protección Animal (IMPA) emitió un posicionamiento oficial sobre el caso de la perrita que murió tras ingresar a sus instalaciones el pasado 5 de octubre con heridas provocadas por arma de fuego, hecho que se viralizó en redes sociales.
La dependencia explicó que el ejemplar fue llevado por elementos policiales durante la tarde-noche del ataque con lesiones de gravedad. Ante el riesgo inminente de muerte, el personal de guardia realizó una intervención quirúrgica de emergencia que consistió en la amputación de la pata delantera izquierda, con el objetivo de preservar su vida y disminuir el sufrimiento.
Es de mencionar que hace unas semanas en Villas del Pedregal, un perro recibió un disparo en una de sus extremidades delanteras; el animal fue trasladado por Policía Morelia en condiciones muy comprometidas y tuvo que ser amputado y detalló que, pese a los cuidados y a las terapias de ozono que se le brindaron, el perrito finalmente falleció.
Detalló que al no disponer de un área para hospitalización nocturna y ante la imposibilidad de la familia dueña para costear y brindar los cuidados necesarios, se gestionó una red de apoyo externa integrada por médicos veterinarios, profesores y clínicas privadas, quienes colaboraron con resguardo temporal, vigilancia y tratamientos especializados, incluyendo ozonoterapia.
El Instituto sostuvo que cada etapa del procedimiento está respaldada documentalmente en el expediente institucional, con reportes de traslado, notas médicas y quirúrgicas, bitácoras de evolución, recetas y comprobantes de atención externa, lo que acredita que no hubo omisión en la atención.
De acuerdo con el informe, el fallecimiento se registró la madrugada del sábado 17 del mismo mes, es decir, tres días después de su ingreso, sin que se observara un deterioro asociado a la cirugía. Los primeros hallazgos clínicos sugieren que el deceso pudo estar relacionado con complicaciones internas derivadas de una esquirla de bala alojada por el ataque inicial.
El IMPA informó que ya colabora con la Fiscalía General del Estado aportando toda la documentación y evidencia científica para que se realice el dictamen correspondiente y se establezcan las responsabilidades legales.
Asimismo, la institución condenó las acusaciones y el hostigamiento en contra del personal médico que participó en el caso y exhortó a la ciudadanía y a los colectivos animalistas a enfocar el reclamo de justicia hacia la persona que disparó contra el animal, al recordar que se trata de un delito grave contemplado en la legislación penal de Michoacán, al tiempo que refrendó su respaldo al equipo que intentó salvar al ejemplar.



















