Europa enfrenta un invierno crítico: se dispara el precio del gas y crece el temor por el suministro energético

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  Claudia Luna Palencia / Grupo Marmor

Europa, ya tiene el invierno a la vuelta de la esquina y, eso significa casi seis meses de calefacción para muchos países cuando los termómetros caen por debajo de los 10 grados centígrados. La mala noticia es que los precios del gas se dispararon hasta un máximo de cuatro años con la inflación ya causando estragos en los países europeos.

Hay temores por el suministro: de hecho, no se descartan nuevas interrupciones en el suministro en Medio Oriente, en momentos en que se han filtrado noticias de nuevos planes de Estados Unidos e Israel para atacar a Irán antes de que concluya 2026.

Los precios del gas en Europa han alcanzado niveles no vistos desde 2022. Los precios mayoristas del gas alcanzaron los 97 euros por megavatio-hora este lunes.

En países como Reino Unido, los contratos de gas subieron a 4%, su nivel más alto desde 2022. Las economías europeas son dependientes todavía de las energías fósiles y sobre todo son importadoras netas de gas y de petróleo.

La invasión de Rusia a Ucrania que va camino de cumplir 5 años en febrero próximo aunado a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán han acelerado el desequilibrio en el mercado de los energéticos.

Ese desabasto ha disparado los precios de la gasolina y el precio del petróleo ha vuelto a subir por encima de los 117 dólares por barril como aconteció el viernes pasado.

Europa también se enfrenta a una escasez de reservas de gas almacenadas mientras se acerca al invierno, con reservas en su nivel más bajo en más de una década, debido a la desaceleración de las exportaciones desde Catar y un aumento del consumo en el verano. El almacenamiento europeo está ahora alrededor del 75% de su capacidad, frente a una media estacional cercana al 80 por ciento.

Hay temor por un invierno en que los precios del suministro del gas, del petróleo y la gasolina sigan subiendo por las nubes; la propia primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, viene advirtiendo de una situación muy complicada. Sin el suministro de Medio Oriente habrá que mirar a los países africanos y latinoamericanos.