Preocupa desaparición del sacerdote Clemente Morales Topete en Culiacán, Sinaloa

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Redacción / Grupo Marmor

Fuerzas federales, estatales y municipales mantienen activo un operativo de búsqueda en Sinaloa para dar con el paradero del sacerdote de nacionalidad estadounidense Clemente Morales Topete, de 67 años, quien fue reportado como desaparecido desde la tarde del pasado sábado 24 de octubre en Culiacán.

El párroco de la iglesia Cristo Resucitado, ubicada en el sector La Campiña, fue visto por última vez alrededor de las 16:00 horas en el fraccionamiento Montebello, tras salir de una consulta médica y cuando supuestamente se dirigía a oficiar una misa. Ante estos hechos, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas emitió una ficha oficial para solicitar el apoyo ciudadano, detallando que es la primera desaparición de un religioso reportada en el país en lo que va del año, un hecho que resulta inusual y preocupante para la comunidad.

Operativo interinstitucional y llamado de la Iglesia

La gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, informó que las diversas instancias mantienen investigaciones abiertas y que un grupo interinstitucional trabaja en su pronta localización en coordinación con el obispo de la Diócesis de Culiacán, monseñor Jesús José Herrera Quiñonez, y la Secretaría de Seguridad Pública estatal. Asimismo, la Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración de la Segob confirmó su participación a través de alertas nacionales y apoyo de la Comisión Nacional de Búsqueda.

Por su parte, a través de un comunicado oficial emitido desde la Ciudad de México el 25 de octubre, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresó su cercanía fraterna y solidaridad con el obispo de Culiacán, los familiares del presbítero y la comunidad parroquial. El organismo eclesiástico hizo un llamado a las autoridades correspondientes para cumplir con su deber y colaborar en la pronta localización con vida del padre Clemente, al tiempo que invitó a los medios de comunicación y a la ciudadanía a compartir la ficha oficial de búsqueda y mantenerse atentos a cualquier información.

En tanto, feligreses y allegados han externado su desconcierto y angustia, recordándolo como una persona sensata, honesta y caritativa, mientras continúan las jornadas de oración y la difusión de sus señas particulares —como su estatura de 1.80 metros, complexión delgada y una cicatriz en la nuca— para aportar cualquier dato relevante a los teléfonos de la comisión de búsqueda.