Javier Velázquez/Grupo Marmor
El altar dedicado a mascotas y animales que no tuvieron la oportunidad de ser amados, instalado en la Calzada Fray Antonio de San Miguel por el Instituto Municipal de Protección Animal (IMPA), fue destruido a pocas horas de su inauguración.
La directora general del IMPA, Minerva Bautista Gómez, informó que los daños materiales ascienden a más de 4 mil pesos, solo en el montaje colocado por la dependencia.
Detalló que los principales daños se registraron en los tapetes de aserrín, los cuales quedaron inservibles tras ser pisoteados y revueltos, además de afectaciones en las estructuras donde se habían colocado flores y en los diferentes niveles del altar.
Explicó que del lugar fueron sustraídos prácticamente todos los juguetes que se habían dispuesto para los perritos, además de varias macetas que fueron destruidas o robadas.
Señaló que el altar contiguo, colocado por un colectivo de protección animal, también resultó dañado, con la destrucción de cazuelitas cuyo valor se calcula en alrededor de 3 mil pesos.
Indicó que se evitó un daño mayor debido a que piezas de mayor valor fueron resguardadas desde la noche anterior, como la figura principal de un perrito elaborada de manera artesanal en Capula, urnas con cenizas de mascotas, cuadros y banquitos, ante un intento de robo registrado el año pasado.
Consideró que la persona que destruyó el altar de mascotas es la misma que vandalizó los cráneos monumentales instalados en la zona, pues más que un robo, se trató de un acto intencional de destrucción al pisotear los tapetes y romper estructuras.
Informó que este día se reconstruirá el altar con lo que se logre recuperar y pidió el apoyo de la ciudadanía para donar juguetes, platitos o veladoras que les gustaban a sus mascotas, al destacar que el espacio se ha convertido en una tradición en Morelia y que el martes numerosas personas acudieron con sus animales para tomarse fotografías.
Finalmente, señaló que se analiza presentar una queja ante la Policía Morelia para que, a través de la justicia cívica, se logre la reparación del daño, al considerar que no se trata únicamente de una falta administrativa como en el caso de las calaveras, sino de una afectación material considerable.



















