Julieta Coria/Grupo Marmor
El Partido Demócrata recuperó el control del Senado de Estados Unidos tras las elecciones intermedias del 3 de noviembre de 2026, al alcanzar una proyección de 54 escaños, frente a los 44 obtenidos por el Partido Republicano.
De acuerdo con el conteo electoral reportado por The Associated Press (AP), el bloque demócrata consiguió sumar siete escaños respecto a su representación anterior, lo que le permitió superar la mayoría necesaria para controlar la Cámara Alta.
La cifra de 54 legisladores incluye a dos senadores independientes que forman parte del bloque demócrata. Por su parte, los republicanos perdieron siete posiciones, modificando el equilibrio político en el Congreso estadounidense.
Con este resultado, los demócratas recuperan una posición estratégica en el Congreso, desde donde podrán influir en la aprobación de leyes, la revisión de nombramientos y las investigaciones sobre la administración del presidente Donald Trump.
El cambio representa un revés político para los republicanos y modifica el panorama legislativo de Estados Unidos para los próximos dos años. Aunque todavía había contiendas pendientes de definición, la ventaja demócrata ya les aseguraba el control de la Cámara Alta


















