Javier Velázquez/Grupo Marmor
Luego de que esta mañana se presentara un paro de labores en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, afectando a cientos de estudiantes, el dirigente estatal de Morena, Jesús Mora González, sostuvo que la crisis en instancia educativa ya superó un desacuerdo sobre reglas electorales y se convirtió en un intento por concentrar el poder en la Rectoría.
El dirigente partidista afirmó que la institución no es propiedad de Yarabí Ávila González y que su conducción debe sujetarse a la normatividad vigente, sin colocarse por encima de la comunidad universitaria, recordó que la reforma aprobada en 2025 otorgó 190 días hábiles para actualizar la legislación electoral de la Casa de Hidalgo, periodo que concluyó en febrero de 2026 sin que la autoridad cumpliera con esa obligación.
Mora González denunció que tras meses de omisión, el Consejo Universitario avaló en una sesión virtual nocturna del 2 de noviembre un reglamento que difiere la elección de la próxima titularidad hasta el 10 de noviembre de 2027, es decir, diez meses después de que finalice el periodo legal de la rectora, el 8 de enero de 2027, ademas consideró que ese procedimiento constituye un atropello a la democracia interna, porque primero se dejaron vencer los tiempos legales y luego se creó una norma para justificar una mayor espera para renovar a las autoridades.
Señaló que aunque la rectora ha manifestado que no pretende continuar en el cargo, esa declaración no resuelve el fondo del conflicto, ya que su administración está impidiendo la sucesión en los plazos que correspondían y abre la posibilidad de una gestión interina prolongada, a juicio del líder morenista, una conducción comprometida con los principios democráticos habría asegurado con anticipación las condiciones para el relevo, en lugar de conducir a la institución a una crisis.
También cuestionó que a partir de este martes 4 de noviembre diversas preparatorias, facultades, institutos y escuelas hayan suspendido de manera indefinida sus labores académicas con el argumento de defender la autonomía y calificó como inaceptable que un conflicto por el control de la universidad afecte la formación de miles de estudiantes, y subrayó que la autonomía no debe usarse para detener la vida académica ni como mecanismo de presión para imponer decisiones de la autoridad.
Para cerrar, aseguró que el paro que se mantiene en las instalaciones no refleja un respaldo de la comunidad, pues únicamente se observan edificios cerrados con candados y cadenas, sin presencia de alumnado, docentes ni personal administrativo, y pidió a los medios verificarlo directamente en Ciudad Universitaria.
















