La Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (PROEPA) confirmó la clausura total de una planta tratadora de aguas residuales en la región de Los Altos de Jalisco, luego del derrame de vinaza que afectó la carretera federal 90, en el tramo Ayotlán–Atotonilco.
El incidente ocurrió tras la fractura de una represa que almacenaba residuos líquidos derivados de la producción de alcohol, cuyo volumen podría alcanzar el millón de litros. La situación provocó el cierre temporal de la vialidad y encendió las alertas por posibles daños ambientales.
Como actualización, las autoridades iniciaron un procedimiento administrativo contra la empresa, que cuenta con 15 días para presentar pruebas y argumentos. Mientras tanto, pescadores y habitantes mantienen vigilancia ante el temor de que los residuos lleguen a la presa San Onofre.
Aunque la carretera fue reabierta, persiste la preocupación por las posibles afectaciones al suelo y los cuerpos de agua cercanos. Hasta el momento, no se ha confirmado el alcance total del daño ambiental.



















