Hong Kong condena a Joshua Wong a otros 10 años de cárcel, esta es la razón

Joshua Wong, activista prodemocracia de Hong Kong, con un semblante tranquilo antes de recibir una nueva condena de 10 años de prisión.
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Redacción / Grupo Marmor

El activista prodemocracia de Hong Kong, Joshua Wong, fue condenado este jueves a otros 10 años de cárcel bajo los cargos de “colusión con potencias extranjeras”, postergando su salida de prisión hasta finales de 2036.

Wong, de 30 años y mundialmente conocido por ser uno de los rostros principales de la “Revolución de los Paraguas” en 2014, debía recuperar su libertad el próximo mes de enero tras cumplir una condena de cuatro años y ocho meses por subversión. Sin embargo, las autoridades del centro financiero emplearon la estricta Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín para imputarle nuevos cargos.

El juez William Tam dictaminó que el delito era de “naturaleza grave”, fijando inicialmente una pena de 13 años, la cual se redujo a 10 debido a que el activista se declaró culpable en septiembre pasado. Se le acusa de conspirar y presionar a Gobiernos e instituciones extranjeras para que impusieran sanciones contra China y el territorio semiautónomo.

Condena internacional y control estricto

La dura sentencia ha desatado una fuerte ola de críticas a nivel internacional. Organizaciones como Human Rights Watch calificaron el fallo de “cruel e injusto”, pidiendo sanciones específicas contra los responsables de la represión. Por su parte, representantes de Estados Unidos, la Unión Europea y Taiwán denunciaron que se trata de una persecución política que busca silenciar a quienes defienden las libertades fundamentales en la región.

A pesar de la condena que lo mantendrá tras las rejas durante casi otra década, Wong se mostró sereno durante la audiencia. En una carta dirigida al tribunal para solicitar atenuantes, el exlíder estudiantil aseguró que su futuro no estará definido por su pasado y que los años transcurridos en prisión le han dejado las lecciones más profundas de su vida. Tras escuchar el fallo, se despidió de sus simpatizantes, quienes entre lágrimas le prometieron esperar su liberación.