El Huracán Alberto, uno de los primeros pronosticados en el Atlántico durante la temporada de huracanes (del 1 de junio al 30 de noviembre), ha sido objeto de especial vigilancia por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Desde mediados de mayo, Conagua ha estado monitoreando una zona de baja presión en el Atlántico con alta probabilidad de desarrollo ciclónico.
Se espera que el Huracán Alberto impacte varios estados de México, incluyendo Quintana Roo, Yucatán, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Campeche. Las autoridades han emitido advertencias debido a las intensas lluvias y fuertes vientos que podrían acompañar al huracán. Estas condiciones extremas pueden generar riesgos significativos en estas regiones.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos estima que el huracán tocará tierra en México en junio. Sin embargo, esta trayectoria puede cambiar con el tiempo, y las autoridades están en constante monitoreo para proporcionar actualizaciones oportunas.
Del 5 al 8 de junio, Conagua prevé que una línea seca sobre Coahuila, junto con la corriente en chorro subtropical y la humedad del Golfo de México, cause fuertes vientos y tolvaneras en el noroeste, norte y noreste del país. Durante este periodo, se esperan descargas eléctricas, posibles granizadas, y la formación de torbellinos y tornados en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
Entre el 6 y 7 de junio, la onda tropical No. 2 se moverá lentamente sobre el sureste de México, trayendo fuertes lluvias a la Península de Yucatán y precipitaciones torrenciales en Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Campeche. El 8 de junio, se anticipan lluvias intensas en Oaxaca, Tabasco, Campeche, Yucatán, Veracruz y Quintana Roo, así como tolvaneras en Chihuahua, Coahuila y Durango. Rachas de viento de 50 a 70 km/h afectarán Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Zacatecas, Aguascalientes, Jalisco y Guanajuato.



















