Redacción | Grupo Marmor
En Juventino Rosas, Guanajuato, un grupo armado irrumpió en la colonia Libertadores del Bajío, donde asesinó a la maestra Juana Edith Rivera en su domicilio. Tras el ataque, los agresores secuestraron a sus hijos, Diego y Samuel Landín Rivera, cuyos cuerpos fueron encontrados sin vida horas después.
Se desconocen las intenciones por las que el grupo armado atacó a la familia.

El crimen contra la docente ocurrió el miércoles por la mañana, mientras que la trágica localización de sus hijos se confirmó el pasado jueves, según informó el colectivo Luz y Justicia.
Diego Landín, que era estudiante de Ingeniería Mecánica en el Tecnológico de Celaya, fue despedido con un mensaje de la institución, que exigió justicia: “Demandamos una investigación inmediata y castigo para los responsables. Seguiremos alzando la voz hasta que se haga justicia”.
Este lamentable suceso ha generado indignación y preocupación en la comunidad educativa y en colectivos ciudadanos, quienes claman por un esclarecimiento de los hechos y acciones contundentes contra la violencia en la región.