Redacción / Grupo Marmor
Estados Unidos.- Jesse Stone, un adolescente de 14 años, fue sentenciado a 25 años de prisión tras ser declarado culpable de la violación y agresión de una mujer de 91 años en su propia casa.
El caso, que conmocionó a la pequeña comunidad de Reddick, Florida, ha llegado a su desenlace judicial.
Stone también deberá cumplir 30 años de libertad condicional como delincuente sexual, registrarse como agresor sexual y participar en programas de manejo de la ira.
El ataque ocurrió en la noche cuando la víctima, residente de Reddick, despertó al escuchar ruidos en su casa.
La mujer vio a Stone, quien la golpeó repetidamente en el rostro antes de agredirla sexualmente.
La víctima, quien intentó defenderse y rezó en busca de ayuda, fue tratada en el hospital por múltiples hematomas y lesiones.
La investigación comenzó al día siguiente del ataque, cuando las autoridades iniciaron un operativo en la zona.
Stone se acercó a los agentes en bicicleta y les indicó que un vecino tenía algo que mostrarles.
En las grabaciones de las cámaras de seguridad del vecino, los investigadores observaron a una persona corriendo con ropa similar a la que llevaba Stone en ese momento.
Con el consentimiento de la abuela del joven, quien era su tutora legal, los agentes tomaron muestras de ADN de Stone.
Estas pruebas coincidieron con el material genético encontrado en la ropa interior de la víctima.
Stone fue detenido en su escuela secundaria y durante los interrogatorios admitió haber ingresado ilegalmente a la casa de la mujer, haber visto pornografía en su dispositivo electrónico y haberla agredido en su dormitorio.
La defensa de Stone argumentó que el joven había tenido una infancia difícil, marcada por la ausencia de sus padres y una adicción a la pornografía.
El abogado defensor destacó que el cerebro del adolescente aún no estaba completamente desarrollado y que, debido a su corta edad, podría beneficiarse de programas de rehabilitación en lugar de una condena en el sistema penitenciario para adultos.
Sin embargo, la jueza Lisa Herndon rechazó la solicitud de aplicar sanciones juveniles o medidas alternativas, argumentando que los hechos eran demasiado graves.
La jueza enfatizó que, aunque la juventud del acusado era un factor a considerar, la naturaleza violenta del crimen y el impacto en la víctima justificaban la decisión de procesarlo como adulto.
El caso ha generado controversia en la comunidad, con algunos pidiendo justicia para la víctima y otros abogando por la rehabilitación del joven.
Stone tiene un plazo de 30 días para apelar la sentencia.