Redacción / Grupo Marmor
Han pasado treinta años desde que el mundo perdió a una estrella vibrante. Selena Quintanilla-Pérez, la “Reina de la Música Tejana”, fue asesinada trágicamente a la temprana edad de 23 años. Este aniversario sirve como un recordatorio conmovedor de su increíble talento y el impacto devastador de su muerte prematura.

El ascenso de Selena a la fama fue meteórico. Liderando a Selena y Los Dinos junto a sus hermanos, cautivó al público con su mezcla única de Tejano, pop y cumbia. Éxitos como “Bidi Bidi Bom Bom”, “Como la Flor” y “Amor Prohibido” se convirtieron en himnos, consolidando su estatus como ícono cultural. Su victoria en los Grammy de 1994 por “Live” marcó un momento histórico, convirtiéndola en la primera artista femenina de música Tejana en lograr este honor.
Su asesinato a manos de Yolanda Saldívar, su ex presidenta del club de fans y gerente de boutiques, conmocionó al mundo. Saldívar, despedida a principios de marzo de 1995 debido a discrepancias financieras, fue condenada por asesinato en primer grado en 1995 y sentenciada a cadena perpetua. La semana pasada, su solicitud de libertad condicional fue denegada.
El legado de Selena se extiende mucho más allá de sus logros musicales. Su álbum póstumo en inglés, “Dreaming of You”, encabezó el Billboard 200, consolidando aún más su atractivo internacional. La película biográfica de 1997, “Selena”, protagonizada por Jennifer Lopez, presentó su historia a una nueva generación, consolidando su impacto duradero en la cultura popular. Incluso hoy, su música continúa resonando con los fanáticos de todo el mundo, un testimonio del poder y la atemporalidad de su arte. La denegación de la libertad condicional de Saldívar asegura que la justicia continúa siendo servida, permitiendo que el recuerdo de Selena permanezca intacto.