La Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) informó que las heces de perros y gatos requieren un manejo correcto para evitar contaminación, problemas de salud y afectaciones al sistema de basura.
Recogerlas con bolsas de plástico no es lo ideal. La opción correcta es usar bolsas compostables certificadas y depositarlas en contenedores para residuos orgánicos. Otra alternativa es usar papel higiénico y desecharlo en el inodoro o coladeras circulares cuando esté permitido. Incluso pueden incorporarse a sistemas de composta, convirtiéndolas en abono para plantas.
En el caso de los gatos, lo mejor es emplear areneros en casa. Arenas hidrosolubles pueden tirarse al inodoro; las orgánicas van con residuos orgánicos; las convencionales, como desechos sanitarios. Enseñarlos a usar el baño y evitar que defequen en espacios exteriores ayuda a reducir la contaminación de azoteas, jardineras y áreas públicas.
Con más de la mitad de los hogares mexicanos con mascotas, y cada animal generando aproximadamente 600 g de heces y 500 ml de orina, un manejo adecuado es clave para la salud pública y el cuidado ambiental.



















