Una colisión entre dos trenes de alta velocidad ha sacudido este domingo por la tarde al municipio cordobés de Adamuz, dejando al menos 21 personas fallecidas y 25 heridos de gravedad, según datos confirmados por la Guardia Civil y el servicio de emergencias 112 de Andalucía. El siniestro se produjo pasadas las 19:30 horas y obligó a desplegar un amplio operativo de rescate en una zona de difícil acceso.
De acuerdo con las primeras investigaciones, un tren de la compañía Iryo, que había partido de Málaga con destino Madrid, sufrió un descarrilamiento en sus últimos coches cuando circulaba por una recta. Al salirse de la vía, varios vagones invadieron la línea paralela justo en el momento en que un Alvia de Renfe, procedente de Madrid y con destino Huelva, avanzaba en sentido contrario. El impacto fue lateral y de enorme violencia, provocando que varios coches salieran despedidos hasta cuatro metros.
Entre las víctimas mortales se encuentra el maquinista del tren Alvia, con quien Renfe no había logrado contactar durante horas. Los vagones más afectados fueron el 6, 7 y 8 de uno de los convoyes, algunos de ellos completamente retorcidos. Testigos presenciales describen una escena caótica, con hierros deformados, equipajes esparcidos y pasajeros atrapados.
El alcalde de Adamuz, Rafael Moreno, fue uno de los primeros en llegar al lugar junto a la Policía Local. “El escenario era dantesco, sin apenas luz, con cuerpos a varios metros del punto del impacto”, relató visiblemente afectado. Vecinos de la zona y responsables municipales se volcaron desde el primer momento para auxiliar a los pasajeros, proporcionando mantas, agua y apoyo logístico.
Los servicios de emergencia movilizaron un gran dispositivo: seis UVI móviles, ambulancias de distinto tipo, personal sanitario del 061, efectivos de Cruz Roja y una unidad de la UME formada por 37 militares y 15 vehículos. En la caseta municipal de Adamuz se instaló un hospital de campaña, desde donde los heridos fueron derivados a distintos centros hospitalarios. El acceso a algunos vagones resultó extremadamente complicado por el estado de los restos.
Pasajeros que viajaban en los trenes relataron momentos de pánico. María San José, de 33 años, explicó que comenzaron a sentir fuertes vibraciones, golpes y la caída de maletas antes de que el tren se detuviera bruscamente. “Cuando salimos vimos los vagones retorcidos y otros volcados. Aún no entendemos lo que ha pasado”, afirmó mientras esperaba ser trasladada en autobús junto a decenas de afectados.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, se desplazó al centro de emergencias de Renfe en Atocha y calificó el suceso de “muy grave”. Señaló que la prioridad absoluta es la atención a las víctimas y advirtió de que las causas del accidente tardarán en esclarecerse. Adif suspendió la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, una interrupción que afecta a Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva durante toda la jornada.
Desde el ámbito institucional, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó su solidaridad y confirmó la coordinación entre administraciones. La Junta de Andalucía canceló todos sus actos oficiales, mientras que la Casa Real trasladó su pésame a los familiares de los fallecidos. En varias estaciones se habilitaron puntos de información y atención psicológica, y se facilitó el teléfono 900 101020 para canalizar la información a los allegados.





























