Redacción / Fernanda Valdespino
Una severa ola de incendios forestales alimentada por calor extremo y fuertes vientos ha dejado al menos 19 personas fallecidas en el centro y sur de Chile, mientras las autoridades luchan por controlar decenas de focos activos y evacuar a miles de residentes de zonas en riesgo.
El gobierno declaró estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Bío Bío, donde las llamas han arrasado miles de hectáreas y destruido cientos de viviendas, obligando a la evacuación de comunidades enteras en medio de temperaturas que superan los 35 °C.
Equipos de emergencia, bomberos y fuerzas de seguridad trabajan sin descanso para contener los incendios, mientras las condiciones climáticas adversas continúan complicando los esfuerzos de extinción y aumentan la preocupación por nuevos focos.
La tragedia subraya la vulnerabilidad de la región frente a fenómenos climáticos extremos, en un verano austral marcado por olas de calor persistentes y un riesgo elevado de incendios forestales.



















