¿Las mascotas sienten tristeza? Lo que dice la veterinaria sobre su salud emocional

Banner

Aunque la depresión no existe como diagnóstico clínico en la medicina veterinaria, perros y gatos sí pueden atravesar estados emocionales relacionados con la tristeza, la apatía y la ansiedad. Así lo señalan especialistas al hablar del bienestar integral de los animales de compañía.

Estos cambios suelen manifestarse como falta de interés por el juego, menor apetito, aislamiento, sueño excesivo o desánimo ante actividades que antes disfrutaban. Al igual que en las personas, no se trata de un mal día, sino de alteraciones que persisten durante semanas o meses.

Los expertos aclaran que, antes de pensar en un problema emocional, es indispensable descartar causas médicas. El dolor crónico provocado por enfermedades dentales, articulares, renales o gastrointestinales puede alterar el comportamiento de una mascota y generar apatía prolongada.

También influyen los duelos y separaciones. La pérdida de un tutor, otro animal del hogar o cambios abruptos en la rutina pueden afectar profundamente a perros y gatos, cuyo vínculo con su entorno es más fuerte de lo que suele creerse.

Además, situaciones como mudanzas, cambios de horarios, modificaciones en la alimentación o la llegada de nuevos integrantes al hogar pueden generar estrés. Si este no se maneja adecuadamente, puede derivar en estados emocionales similares a la depresión.

Observar, acompañar y acudir al veterinario ante cualquier cambio prolongado es clave para proteger la salud emocional de las mascotas.