En el cruce fronterizo entre Ciudad Juárez y El Paso, se ha vuelto toda una sensación un vendedor muy especial: un perrito llamado “Canelo” que ayuda a promocionar burritos entre los automovilistas que esperan para cruzar hacia Estados Unidos. Cada día, la familia del perrito coloca hieleras con burritos recién hechos —de variedades como rojo, verde, chicharrón, arriero, papas con queso, frijoles y rajas— y con un letrero bajo la mirada de “Canelo”, el can se pasea entre los carros anunciando el producto mientras espera clientes.
La peculiar forma en que “Canelo” interactúa con los conductores y peatones —con cuidado entre el tráfico y sincera alegría— ha llamado la atención de quienes cruzan la frontera, convirtiéndose en una estrategia de promoción singular que ha mejorado las ventas de la familia desde que comenzó hace apenas una semana. Muchos viajeros se detienen para tomarle fotos y videos, acariciarlo o pedir detalles del pedido, mientras otros simplemente disfrutan de verlo jugar y descansar cuando el tráfico disminuye.
Los pobladores de la zona afirman no haber visto algo similar, y aunque sus dueños admiten que existe preocupación por su seguridad al ubicarse entre los vehículos, aseguran que “Canelo” es cuidado de cerca y que al terminar la jornada regresa con ellos a casa. Así, entre tortillas calientes y guisados tradiciones, este perrito vendedor de burritos se ha ganado el corazón de locales y visitantes, aportando un toque de ternura y autenticidad fronteriza.
















