Redacción/Grupo Marmor
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó oficialmente los ejes centrales de su ambiciosa iniciativa de Reforma Electoral, la cual busca transformar de fondo las instituciones democráticas del país. El plan, que consta de 10 puntos fundamentales, tiene como objetivo principal reducir los costos de la democracia en México y garantizar una representación más directa de la ciudadanía.
Entre los puntos más polémicos y destacados se encuentra la eliminación de las diputaciones y senadurías plurinominales, lo que reduciría el Congreso de la Unión de 500 a 300 diputados y de 128 a 64 senadores. Asimismo, la propuesta contempla la transformación del Instituto Nacional Electoral (INE) en el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC), reduciendo el número de consejeros y estableciendo que estos sean elegidos mediante voto popular.
La reforma también busca centralizar los procesos electorales, desapareciendo los Organismos Públicos Locales (OPLES) y los tribunales electorales estatales, dejando toda la responsabilidad en el organismo federal. Según Sheinbaum, este ahorro de recursos permitiría destinar más presupuesto a programas sociales y proyectos de infraestructura, asegurando que el costo de las elecciones en México deje de ser uno de los más altos del mundo.
Finalmente, la iniciativa propone una reducción significativa en el financiamiento público a los partidos políticos fuera de los periodos electorales y la implementación del voto electrónico para facilitar la participación ciudadana y de los mexicanos en el extranjero. El documento será enviado al Congreso para su discusión, donde se espera un intenso debate con las fuerzas de oposición.



















