Autoridades sanitarias internacionales mantienen bajo vigilancia la nueva variante BA.3.2 de COVID-19, un sublinaje de Ómicron que ha llamado la atención por sus mutaciones, aunque hasta el momento no se ha relacionado con cuadros más graves de la enfermedad.
De acuerdo con reportes recientes, esta variante —también conocida como “Cigarra”— presenta síntomas similares a los ya conocidos en contagios por coronavirus, lo que puede dificultar su identificación sin pruebas clínicas.
Entre los principales síntomas se encuentran fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal, fatiga, dolor muscular y de cabeza, así como la posible pérdida del olfato y el gusto. Especialistas han señalado que en algunos casos destaca el dolor de garganta intenso.
Hasta ahora, no se ha confirmado que esta variante genere más hospitalizaciones o defunciones en comparación con otras, sin embargo, expertos advierten que podría tener una mayor capacidad de transmisión o reinfección.
En México, hasta finales de marzo de 2026, no se han reportado casos confirmados de esta variante, aunque las autoridades no descartan su eventual llegada, por lo que se mantiene la vigilancia epidemiológica.
Ante este panorama, se recomienda a la población continuar con medidas preventivas como el lavado frecuente de manos, el uso de cubrebocas en caso de síntomas y acudir a revisión médica ante cualquier sospecha.




























