Redacción/Grupo Marmor
Papa León XIV protagonizó uno de los momentos más solemnes de la Semana Santa al postrarse ante el altar de la Basílica de San Pedro durante la celebración del Viernes Santo.
El acto, cargado de simbolismo, forma parte de la liturgia de la Pasión del Señor, una de las ceremonias más importantes del calendario católico. La postración representa humildad, recogimiento y respeto ante el sacrificio de Jesucristo.
Durante la ceremonia, realizada en un ambiente de profundo silencio, miles de fieles presentes en el templo, así como millones de personas alrededor del mundo, siguieron el momento como parte de las conmemoraciones del Viernes Santo.
Esta celebración marca un momento clave dentro de la Semana Santa, en el que la Iglesia Católica recuerda la crucifixión y muerte de Jesús, invitando a los creyentes a la reflexión, la oración y la penitencia.
Con este gesto, el pontífice reafirma el sentido espiritual de estas fechas, centrado en la fe, la humildad y la esperanza


















