Redacción / Grupo Marmor
A pesar del reciente acuerdo de alto al fuego entre Estados Unidos e Irán, el Ejército de Israel lanzó una ofensiva masiva sobre Líbano que ha dejado, hasta el corte de hoy, un saldo de 303 muertos y más de 1,150 heridos.
Las autoridades sanitarias de Líbano calificaron los ataques como “barbáricos”, señalando que los bombardeos alcanzaron zonas residenciales y comerciales altamente pobladas durante las horas pico. Tan solo en Beirut, se contabilizan 91 fallecidos. Entre las bajas de alto perfil, Israel confirmó el asesinato de Ali Yusuf Harshi, secretario personal y sobrino del líder de Hizbulá, Naim Kassem.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció que dio indicaciones a su gabinete para iniciar negociaciones directas con Líbano buscando un acuerdo de paz duradero y el desarme de Hizbulá. Al mismo tiempo, reafirmó que “no hay alto al fuego en Líbano” y ordenó nuevos ataques nocturnos contra plataformas de lanzamiento de la milicia chií.
Ante el riesgo de que la tregua principal colapse, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó personalmente a Netanyahu para exigirle una desescalada inmediata. Desde Washington, el vicepresidente JD Vance aseguró que Israel se había comprometido a “moderar su actuación”, una promesa que parece chocar con la realidad en el terreno.
Por su parte, el gobierno de Irán amenazo que si los bombardeos en Líbano no cesan, Teherán responderá con fuerza, invalidando el cese al fuego pactado en Pakistán.
La violencia no solo afecta el mapa geopolítico; el Banco de México (Banxico)señaló que el conflicto en Oriente Medio representa un “reto mayor” para el control de la inflación, lo que podría frenar los planes de recortes a las tasas de interés en los próximos meses.



















