Teotihuacán: ¿Cómo eran los rituales en la Pirámide de la Luna

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Julieta Coria/Grupo Marmor

El reciente ataque en la zona arqueológica de Teotihuacán no sólo ha encendido alertas en materia de seguridad, sino que también ha llevado a poner bajo la lupa el significado histórico y simbólico de este sitio, particularmente de la Pirámide de la Luna.

Este recinto fue uno de los principales centros ceremoniales de la antigua ciudad teotihuacana. En su cima y en la plaza que la rodea se realizaban rituales religiosos dedicados a deidades relacionadas con la fertilidad, el agua y la guerra, en ceremonias que reunían a grandes grupos de personas.

Investigaciones arqueológicas han confirmado que en este lugar también se llevaban a cabo sacrificios humanos y de animales, como parte de rituales para consagrar etapas de construcción o rendir culto a los dioses. Restos de individuos sacrificados, así como ofrendas con objetos ceremoniales, han sido hallados en distintas excavaciones.

En ese contexto, ha llamado la atención que, de acuerdo con materiales difundidos tras el ataque, el agresor hacía referencias a sacrificios al expresar su molestia por la presencia de turistas, lo que ha sido interpretado como una posible distorsión o apropiación de elementos históricos.

El caso ha reforzado la línea de investigación sobre el perfil psicológico del atacante, incluyendo la posibilidad de un comportamiento tipo “copycat”, donde se mezclan influencias externas con narrativas propias.

Así, mientras avanzan las investigaciones, el ataque en Teotihuacán no sólo abre preguntas sobre seguridad, sino también sobre cómo se interpretan —y en algunos casos se distorsionan— los símbolos y la historia.

¿Cómo eran los sacrificios y la guerra en Teotihuacán?

Hallazgos arqueológicos revelan restos humanos y ofrendas de animales ligados a la guerra, como aves rapaces, pumas y serpientes, lo que apunta a una fuerte dinámica militar.

En entierros como el 3, se encontraron hombres en posición ritual junto a cráneos de animales y personas posiblemente extranjeras y atadas. Otros, como el 4, muestran ejecuciones con decapitación usando obsidiana, mientras que el 6 incluye cuchillos ceremoniales.

Estos elementos confirman que los sacrificios eran rituales estructurados, ligados al poder, la guerra y la religión.