Margarita Arreola / Grupo Marmor
El diputado federal y exgobernador de Michoacán, Leonel Godoy Rangel, acudió este viernes a la Fiscalía General del Estado (FGE) para comparecer en calidad de testigo dentro de la investigación por el asesinato de Carlos Manzo Rodríguez.
Al salir de la dependencia, Godoy Rangel señaló que considera que su declaración “aportará poco”, debido a que no estuvo presente en el momento de los hechos, por lo que indicó que no tiene conocimiento directo del homicidio.
“Los testigos tienen que ser presenciales, que les consten los hechos, y a mí ninguno de los hechos del lamentable homicidio de Carlos Manzo me consta. No creo que aporte mucho mi declaración en calidad de testigo, pero acudí como una obligación ciudadana”, expresó.
El legislador aseguró que no hizo valer su fuero constitucional y que se presentó ante la FGE porque “no tiene nada que ocultar”. A su salida fue recibido por decenas de personas que le manifestaron su respaldo.
Durante su declaración, explicó, únicamente relató la relación política que mantenía con Manzo Rodríguez, de quien dijo que era un adversario político, pero no un enemigo personal. Añadió que la última vez que lo vio fue en abril, después de la agresión contra simpatizantes de Raúl Morón Orozco en Apatzingán.
Godoy Rangel afirmó que no tiene miedo por las acusaciones realizadas en redes sociales; sin embargo, dijo estar preocupado por las amenazas que ha recibido su familia. También calificó como falsas las acusaciones en su contra y pidió “dejar la politiquería barata”.
Asimismo, señaló que ninguna de las acusaciones hechas públicamente fue incluida formalmente en la denuncia presentada ante la FGE por Grecia Quiroz García y Juan Manzo Rodríguez, hermano de la víctima.
Finalmente, consideró que el llamado “Movimiento del Sombrero” busca posicionarse políticamente rumbo al próximo proceso electoral mediante el manejo mediático del caso.



















