Redacción/ Grupo Marmor
Iraq cayó 4-1 frente a Noruega en su debut en la Copa Mundial 2026 en un encuentro que dejó polémica por algunas decisiones arbitrales y fuertes cuestionamientos a la defensa iraquí. La figura del partido fue Erling Haaland, autor de dos goles que guiaron el triunfo europeo.
El encuentro comenzó con intensidad y mostró a una selección iraquí dispuesta a competir de igual a igual. Sin embargo, el desarrollo del partido cambió poco antes del descanso, cuando un error en la salida defensiva permitió a Noruega recuperar el balón en una zona peligrosa y marcar el segundo tanto de la noche. La acción generó críticas entre aficionados y analistas, quienes consideraron que fue el punto de quiebre del compromiso.
La principal controversia llegó en la segunda mitad durante la jugada que terminó con el tercer gol noruego. Los jugadores iraquíes reclamaron una posible falta dentro del área durante la ejecución de un tiro de esquina, argumentando que existió un empujón previo al remate de cabeza que acabó en la red. Pese a las protestas, el árbitro validó la anotación y la decisión se mantuvo tras la revisión correspondiente.
Con la ventaja ampliada, Noruega controló el ritmo del encuentro y aprovechó los espacios dejados por Irak en busca del descuento. Haaland volvió a aparecer para sentenciar el resultado y confirmar el 4-1 definitivo, consolidándose como la gran figura del partido.
Tras el encuentro, el cuerpo técnico iraquí reconoció errores defensivos que resultaron determinantes, aunque también expresó inconformidad con algunas decisiones arbitrales que, a su juicio, influyeron en momentos clave del juego. Por su parte, Noruega celebró un triunfo que la coloca en una posición favorable dentro del Grupo I.
La derrota obliga ahora a Irak a reaccionar en su próximo compromiso mundialista, donde buscará sumar puntos para mantener vivas sus aspiraciones de avanzar a la siguiente fase del torneo.

















