Redacción / Grupo Marmor
La Selección Mexicana escribió una página dorada en su historia al cerrar la Fase de Grupos del Mundial 2026 con un paso perfecto, luego de imponerse 3-0 ante su similar de Chequia en la cancha del Estadio Ciudad de México. Ante más de 80 mil aficionados, el conjunto tricolor demostró su poderío ofensivo en una segunda mitad donde cayeron las tres anotaciones que sentenciaron el encuentro.
Tras unos primeros 45 minutos tensos en los que el marcador se mantuvo intacto, el equipo dirigido por Javier Aguirre salió al complemento con una postura totalmente agresiva.
El primer tanto llegó al minuto 51 producto de una genialidad. Luis Romo logró romper las líneas defensivas europeas con un extraordinario pase filtrado entre tres adversarios. Como un auténtico rayo, Mateo Chávez apareció en el área para alcanzar el balón y definir con gran determinación ante la salida del guardameta, desatando el canto del Cielito Lindo en las gradas.
Minutos más tarde, la ventaja se amplió gracias a una vistosa jugada orquestada por Gilberto Mora. El joven talento mexicano condujo el esférico a toda velocidad por 20 metros y cedió un pase preciso para Jorge Sánchez. Aunque el lateral no logró definir en primera instancia, el rebote quedó servido para que Julián Quiñones mandara el balón al fondo de las redes, marcando el 2-0 y firmando su segundo gol en la justa mundialista.
La fiesta en la capital se redondeó en el tiempo de compensación. Cuando el partido agonizaba, Álvaro Fidalgo apareció con un potente disparo para sellar el 3-0 definitivo, cerrando una actuación redonda para el combinado azteca.
Además de los goles, el encuentro dejó un momento emotivo al minuto 76, cuando el técnico ordenó el ingreso de Guillermo Ochoa. El cambio permitió que el veterano arquero recibiera una ovación ensordecedora al convertirse en el primer jugador en la historia en disputar seis Copas del Mundo, relevando a Raúl “Tala” Rangel, quien se retiró con la portería imbatida en toda la fase de grupos.


















