Andrea Marinie/Grupo Marmor
En la actualidad, la lactancia materna sigue rodeada de mitos que ocasionan preocupación entre las madres, sobre todo durante los primeros meses de vida del bebé.
Entre los mitos comunes se habla de la falta de leche, la supuesta baja calidad del alimento y la idea de que el tamaño de los senos influye en la producción.
También se piensa que una mujer dentro del proceso de lactancia no tiene la suficiente leche; sin embargo, el cuerpo produce la cantidad de leche que el bebé necesita de acuerdo con la frecuencia de succión.
Por otro lado, se tiene la falsa creencia de que los pechos pequeños suelen producir una menor cantidad de leche; sin embargo, esto es falso, ya que la producción depende del tejido glandular, no del tamaño del pecho, mientras que los cambios físicos están relacionados con el embarazo, la genética y el paso del tiempo.
Otro mito frecuente afirma que si el bebé pide más pecho significa que no se está alimentando correctamente; sin embargo, lo que realmente ocurre es que el bebé se encuentra atravesando un brote de crecimiento, durante el cual aumenta la demanda.
Debido a estas creencias, es de suma importancia buscar información en fuentes confiables para poder manejar el proceso de lactancia de la mejor manera posible.



















