Redacción / Grupo Marmor
Dos potentes terremotos de magnitud preliminar 7.2 y 7.5 sacudieron el territorio venezolano durante la tarde de este miércoles, generando pánico generalizado, evacuaciones masivas y afectaciones estructurales en diversas zonas del país, incluida la capital.
De acuerdo con los reportes emitidos por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer movimiento telúrico se registró a 24 kilómetros al este-noroeste de la localidad de San Felipe. Poco después, un segundo temblor tuvo su epicentro a 23 kilómetros al noroeste de Yumare, en el estado de Yaracuy. Especialistas advierten que ambos eventos se posicionan entre los más fuertes que ha enfrentado la nación sudamericana en el último siglo.
En Caracas, los residentes se vieron obligados a desalojar sus viviendas y centros de trabajo en medio de fuertes sacudidas. Testimonios locales reportaron la formación de grietas en fachadas de edificios y cortes en el suministro eléctrico en múltiples sectores, lo que agravó el caos en las calles.
Tras el impacto inicial, el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos activó un aviso preventivo para Puerto Rico, las Islas Vírgenes y territorios cercanos como Aruba, Curazao y Bonaire ante la posibilidad de oleaje peligroso; no obstante, la alerta fue cancelada horas más tarde tras monitorear el comportamiento del mar.
En paralelo a la emergencia sudamericana, el otro lado del mundo también reportó actividad sísmica severa, luego de que un temblor de magnitud 6.9 sacudiera la costa de la prefectura de Iwate, en Japón.
Ante la gravedad de la situación en territorio venezolano, la Embajada de México emitió un comunicado urgente para ofrecer asistencia consular. A través de sus canales oficiales, invitaron a todos los mexicanos que se encuentren en las zonas afectadas a contactarlos para recibir orientación y apoyo ante cualquier eventualidad.


















