Por Claudia Luna Palencia / Grupo Marmor
Está siendo un polémico Mundial 2026 por el papel tanto de la FIFA, como de su presidente, Gianni Infantino, a tal punto, que las denuncias en su contra no hacen más que crecer: FairSquare, una ONG británica ha presentado una queja contra Infantino, ante el Comité Olímpico Internacional (COI) acusándolo de infringir y violar las normas de neutralidad deportiva y ofrecer de forma descarada su apoyo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“Gianni Infantino fue elegido miembro del Comité Olímpico Internacional el 10 de enero de 2020 y está obligado a cumplir con las estrictas normas de neutralidad política establecidas en la Carta Olímpica y el Código de Ética del COI”, de acuerdo con FairSquare.
La ONG británica defensora de los derechos humanos señala que Infantino cometió cinco claras infracciones de las normas del COI; siendo la más descarada, la relacionada con la sanción contra el delantero norteamericano Folarin Balogun, que Infantino terminaría retirando a petición de Trump.
Pero el asunto no termina aquí: la FIFA ha recibido una orden judicial alemana que le ordena detener los procesos manipulativos en la venta de entradas para el Mundial. El tribunal regional de Fráncfort ha concedido una solicitud de medida cautelar preliminar a Ticombo, un sitio de reventa de entradas online con sede en Alemania, que ha ordenado a la FIFA que sea más transparente respecto a sus ventas secundarias de billetes, revelando la identidad y dirección de cualquier vendedor comercial.
El tribunal alemán ha ordenado a la FIFA que deje de facilitar la venta de entradas sin informar a los compradores de la identidad y dirección del vendedor, específicamente para vendedores que actúan en calidad comercial, de manera oportuna antes de que el comprador complete su compra.
La orden judicial solo se aplica en Alemania y es poco probable que tenga algún efecto en las operaciones de la FIFA para el torneo. La FIFA no compareció ante el tribunal de Fráncfort y Ticombo busca llevar su caso a los tribunales de Suiza, lo que llevará tiempo.
La FIFA ha ganado millones con su mercado secundario oficial de venta de entradas en este Mundial, ya que, a diferencia de otros países, como Reino Unido, revender entradas con beneficio es legal en Estados Unidos; pero no en muchos países europeos. Con una enorme demanda de entradas, los precios en el mercado secundario han subido cientos de euros, con la FIFA cobrando un 15% de comisión al vendedor y al comprador, siendo recompensado económicamente tres veces por la venta de un billete.

















