Jorge Rubio/ Grupo Marmor
La Selección de España ha asegurado su boleto a la gran final de la Copa del Mundo tras una exhibición de futbol brillante, tras vencer con autoridad 2-0 a Francia en la primera semifinal. Con un juego vistoso, sólido y liderado por una generación que combina madurez con una juventud atrevida, la “Roja” cumplió con los pronósticos y ya descansa con la tranquilidad de tener el trabajo hecho. La euforia en territorio español es total, con una afición que ya sueña con bordar una nueva estrella en su escudo, mientras el cuerpo técnico aprovecha las valiosas horas de recuperación para analizar minuciosamente a su próximo adversario.
El rival de los dirigidos por Luis de la Fuente se definirá este mismo miércoles en un duelo de pronóstico reservado y con tintes de leyenda: la histórica rivalidad entre Argentina e Inglaterra. El Mercedes-Benz Arena de Atlanta se vestirá de gala para recibir la segunda semifinal del torneo, un choque electrizante donde el genio de Lionel Messi se medirá cara a cara ante el letal momento goleador de Jude Bellingham. Con cuentas pendientes del pasado y una atmósfera mundialista inmejorable, sudamericanos y europeos disputarán un boleto de oro en un partido donde no existirá margen de error.
Con la gran cita por la gloria eterna programada para el próximo domingo en Nueva York, la mesa está completamente servida para el cierre de esta Copa del Mundo. Quien resulte vencedor del vibrante choque de titanes de esta tarde tendrá la titánica tarea de enfrentar a una inspirada España que llega en su mejor versión colectiva en años. El planeta entero detiene sus actividades para presenciar este electrizante desenlace, ansioso por descubrir quiénes serán los dos ejércitos que batallarán por levantar el trofeo más codiciado del deporte rey.


















