Fiel a su historia de drama y pasiones extremas, el Atlético Morelia firmó una presentación inolvidable en el Apertura 2026 de la Liga de Expansión MX. Tras ir abajo por dos goles en el Estadio Morelos, la escuadra michoacana sacó la casta en la segunda parte para terminar aplastando 4-2 al Atlético La Paz, embolsándose así sus primeras tres unidades del certamen.
La jornada arrancó con un mensaje contundente de la categoría. Apenas sonó el silbatazo inicial, los futbolistas de ambas escuadras congelaron las acciones durante un minuto como protesta contra la erradicación del ascenso, gesto respaldado por el grito ensordecedor de la afición en la tribuna.
Cuando la pelota volvió a rodar, el planteamiento visitante anestesió al cuadro local. Ángel Robles inauguró la pizarra al minuto 31 a favor de La Paz. Pese a que el propio atacante fue expulsado poco después por una jugada violenta, la escuadra sudcaliforniana aprovechó los descuidos michoacanos y Martín Barragán puso el 0-2 en la recta final del primer tiempo, mandando a los de casa al vestidor bajo un mar de dudas.
Para el complemento, la historia tomó un rumbo totalmente opuesto. A pesar de un vendaval de tarjetas rojas que dejó la cancha con diez jugadores locales y nueve visitantes, el replanteamiento del estratega Mario Ortiz revolucionó la ofensiva canaria.
Al 56’, José Alonso Flores acortó distancias tras capitalizar un descuido defensivo. Sin dar tiempo a la reacción rival, René López hizo explotar las gradas apenas dos minutos más tarde empatando el encuentro. La fiesta continuó al 68’ con el cobro penal de Rubén del Campo para tomar la delantera, y se coronó al 88’ con la segunda anotación de la tarde para Alonso Flores, definiendo la voltereta con un disparo inapelable.
Con la moral en alto tras esta contundente demostración de carácter, el Atlético Morelia cambiará el chip para afrontar su primera prueba como visitante, cuando se mida ante los Piratas FC de Veracruz el próximo viernes 1 de agosto.

















