Javier Velázquez/Grupo Marmor
La comunidad indígena de Naranja de Tapia, en el municipio de Zacapu, Michoacán, se pronunció para exigir respeto a su libre autodeterminación y a sus formas de gobierno interno.
Mediante un comunicado dirigido al Gobierno del Estado, al Poder Judicial de la Federación, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación y a las comunidades indígenas del estado, los pobladores anunciaron movilizaciones para hacer valer sus derechos.
Los comuneros señalaron que su exigencia se sustenta en el ejercicio de los derechos fundamentales a la libre expresión, manifestación y organización, indicaron que su propósito es establecer acuerdos con las autoridades para atender diversas problemáticas que han afectado la vida interna de la comunidad.
En su posicionamiento, exigieron la no intervención del Poder Judicial de la Federación en asuntos que competen exclusivamente a su organización interna. Afirmaron ser respetuosos de la legalidad, pero denunciaron que dicha injerencia violenta y obstaculiza los mecanismos propios que tienen para solucionar faltas y conflictos al interior de la comunidad.
Destacaron que Naranja de Tapia cuenta con reglamentos internos, contenidos en sus estatutos comunales, que rigen la conducta y la resolución de conflictos, estos instrumentos, aseguraron, han permitido conducir de manera ordenada cada acción que sucede dentro del territorio comunal.
Finalmente, solicitaron la instalación de mesas de trabajo con jueces federales para revisar los casos que los mantienen en litigio.
Detallaron los expedientes 789/2026 del Juzgado Cuarto de Distrito, a cargo de Katia Orozco Alfaro; 783/2026 y 918/2026 del Juzgado Noveno, con Luis Fernando Arreola Villa; y 802/2026 del Juzgado Tercero, a cargo de Rafael Linares Rivera, y manifestaron su disposición al diálogo con el acompañamiento del Consejo Supremo Indígena de Michoacán.

















