Margarita Arreola / Grupo Marmor
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, informó que cinco jueces locales se encuentran bajo investigación por dejar en libertad a delincuentes poco tiempo después de haber sido detenidos.
Detalló que la indagatoria está a cargo del Tribunal de Disciplina Judicial, instancia que determinará la situación de los juzgadores.
Señaló que actualmente tiene confianza en el Poder Judicial de Michoacán, debido a que se reformó hace justamente un año, y afirmó: “yo tengo más confianza en que no se dejará en libertad a los delincuentes a las 72 o 48 horas”.
Destacó el número importante de objetivos prioritarios detenidos en las últimas semanas, resultado, dijo, de la coordinación entre la Fiscalía General del Estado, el reforzamiento de la Secretaría de Seguridad Pública y la renovación del Poder Judicial, triada que ha permitido avanzar en la judicialización de delitos como el homicidio doloso y la extorsión.
En ese sentido, hizo un recuento de los casos clave registrados en Michoacán, como los homicidios de Bernardo Bravo Manríquez, líder limonero, y de Carlos Manzo Rodríguez, ex presidente municipal de Uruapan.
En el primer caso, indicó, la búsqueda de justicia llevó a la desarticulación de la célula criminal denominada “Los Blancos de Troya”, encabezada por César Alejandro N., alias “El Botox”.
En el caso del ex alcalde de Uruapan, precisó que suman 32 detenidos, entre ellos Ramón Ángel N., alias “R1”, señalado como presunto autor intelectual.
Agregó que en Morelia se logró la detención de los hermanos Sierra, líderes vinculados a delitos como la extorsión y responsables del homicidio del productor de mezcal Sergio Rangel Vieyra.
Asimismo, destacó la detención de Alfonso N., alias “El Quiringua”, en el municipio de Los Reyes, identificado como generador de violencia en la región y quien cuenta con una orden de extradición a Estados Unidos.
Ramírez Bedolla sostuvo que el actual Poder Judicial actúa para evitar que los delincuentes utilicen la denominada “puerta giratoria”, y afirmó que anteriormente “entre más importante era el delincuente, más fácil lo dejaban en libertad”.

















