Redacción / Grupo Marmor
Un trágico feminicidio sacudió a la comunidad de Asturias en España, luego de que un exagente de la guardia civil de 49 años de edad asesinara a su expareja, quien también se desempeñaba como elemento de la misma corporación. Los hechos ocurrieron poco antes de las 13 horas con 30 minutos al interior del cuartel ubicado en la localidad de Llanes, lugar donde el agresor abrió fuego contra la mujer de 50 años antes de ser abatido a tiros por los propios compañeros de la víctima en un intento por repeler el violento ataque.
De acuerdo con los reportes de medios internacionales, el sujeto logró ingresar a las instalaciones policiales por un acceso secundario que conocía bien, ya que anteriormente había estado asignado a esa base. Al no contar con su arma reglamentaria debido a una reciente separación del servicio, se presume que robó una pistola en las taquillas o se la arrebató a un compañero para cometer el crimen. Durante su intento de escape, protagonizó un intercambio de disparos donde hirió de gravedad en la pierna a un teniente, hasta que finalmente un brigada logró herirlo mortalmente, falleciendo a bordo de una ambulancia.
Fuentes allegadas a la investigación revelaron que la víctima mortal tenía un hijo de 18 años y 2 hijas gemelas de 14 años producto de su relación con el atacante. Lamentablemente, la agente ya se encontraba bajo protección en el sistema integral de vigilancia por casos previos de violencia machista, pues existían denuncias formales por malos tratos en contra del sujeto, cuyo último destino oficial antes de ser dado de baja había sido la comandancia de Zamora.
La delegación del gobierno contra la violencia de género anunció que ya se encuentra investigando el caso a fondo, el cual elevaría a 34 el número de mujeres víctimas de feminicidio en lo que va del año en aquel país, sumando 1375 casos desde 2003. Ante esta situación de emergencia, las autoridades recordaron a la población que existen diversos canales de ayuda disponibles las 24 horas, como el teléfono 016, el 112 y el 091, además de plataformas digitales para alertar sobre agresiones y prevenir que este tipo de tragedias sigan ocurriendo.



















