La cuenta regresiva para el esperado eclipse solar del próximo 12 de agosto ha comenzado, y la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha emitido una serie de directrices fundamentales para que el público pueda presenciar este fenómeno astronómico sin poner en riesgo su salud visual.
La agencia espacial enfatiza que nunca se debe mirar directamente al Sol sin la protección adecuada, ya que la radiación solar puede provocar daños severos e irreversibles en la retina, conocidos como retinopatía solar. Para una observación segura, es indispensable utilizar gafas de eclipse o visores solares de mano que cumplan estrictamente con la norma internacional de seguridad ISO 12312-2.
Asimismo, la NASA advirtió sobre el uso de instrumentos ópticos: no se debe observar el Sol a través de lentes de cámara, telescopios, binoculares ni cualquier otro dispositivo sin un filtro solar profesional montado en el frente del objetivo. Usar gafas de eclipse comunes mientras se mira por un telescopio o binocular es extremadamente peligroso, pues la luz concentrada por las lentes atravesará el filtro de las gafas e infligirá quemaduras graves en los ojos.
Para quienes no dispongan de gafas certificadas, los especialistas recomiendan métodos de proyección indirecta, como el uso de un proyector de caja estenopeica o la simple sombra de los árboles filtrada a través de las hojas. Si te encuentras en la franja de totalidad, el único momento en que es seguro mirar el Sol sin protección es durante la fase total, cuando la Luna cubre por completo el disco solar; tan pronto como reaparezca el primer destello de luz, la protección debe colocarse inmediatamente.


















