Redacción / Grupo Marmor
Un lamentable suceso sacudió a Tailandia cuando un adolescente de 14 años privó de la vida a sus 2 abuelos en su domicilio para después dirigirse a su colegio, ubicado a 15 kilómetros de la ciudad de Bangkok, donde abrió fuego contra el personal docente. De acuerdo con la información difundida por la agencia EFE, el saldo de esta tragedia fue de 8 personas fallecidas y más de 30 heridos antes de que el agresor decidiera quitarse la vida.
El primer ministro del país, Anutin Charnvirakul, declaró ante los medios desde el lugar de los hechos que este ataque fue planeado con cuidado por el menor, quien presuntamente sufría de un fuerte estrés académico provocado por la presión que ejercían sus familiares para que obtuviera calificaciones sobresalientes. Las autoridades confirmaron que el joven utilizó una pistola propiedad de su abuelo, quien anteriormente se había desempeñado como profesor.
Durante el tiroteo al interior de la escuela Debsirin, el estudiante disparó contra maestros y trabajadores, dejando al menos a 9 de los heridos en estado crítico. La policía aclaró que afortunadamente ningún alumno perdió la vida en el lugar, detallando que el tirador decidió suicidarse cuando todavía le quedaban más de 30 balas disponibles en su cargador, provocando la movilización inmediata de los cuerpos de emergencia y el desalojo del recinto.
Por su parte, un familiar de uno de los docentes fallecidos, quien fungía como vicedirector de la institución, compartió con los corresponsales de EFE que no existieron señales de alerta previas en el comportamiento del atacante. Tras este incidente, considerado el más grave en 4 años, la escuela para estudiantes de entre 12 y 18 años permanecerá cerrada hasta el 17 de agosto, reabriendo el debate sobre el control de armas en el país asiático.


















