Enrique Inzunza reaparece en el Senado tras 124 días de ausencia y rechaza nexos con el crimen organizado

Banner

Redacción / Grupo Marmor

El legislador sinaloense Enrique Inzunza reapareció en el Senado de la República tras 124 días de ausencia en la escena pública. Su regreso ocurre en medio de una investigación abierta por la Fiscalía General de la República (FGR), encabezada por Ernestina Godoy, y a cuatro meses de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitara su detención con fines de extradición por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.

Durante su comparecencia ante los medios, el ahora senador independiente se declaró “constitucional y verídicamente inocente”, asegurando que las acusaciones representan un asunto político y un “instrumento de guerra judicial”. Además, rechazó categóricamente los señalamientos que lo vinculan con el narcotráfico, afirmando: “Nunca he sido un narconada… ni narcolegislador”. También descartó tajantemente la posibilidad de convertirse en testigo protegido de las autoridades estadounidenses, calificando el rumor como “otra de las tantas mentiras” y declarándose un mexicano convencido de sus instituciones.

A pesar de haber tomado la decisión personal de separarse de la bancada de Morena, Inzunza se ha negado a solicitar licencia y dejar el cargo para enfrentar las investigaciones sin la protección del fuero constitucional. Esta postura contraviene la solicitud unánime de la presidenta Claudia Sheinbaum, la dirigente nacional del partido, Ariadna Montiel, y el coordinador de la bancada guinda, Ignacio Mier, quienes le han pedido hacerse responsable de su situación legal.

El caso de extradición solicitado por Estados Unidos involucra a un total de 10 funcionarios y exfuncionarios, entre ellos Rubén Rocha Moya. Tras un intento fallido de retomar la gubernatura de Sinaloa el pasado 21 de agosto, Rocha Moya fue forzado por la presidenta Sheinbaum y Morena a solicitar una nueva licencia indefinida que lo mantendrá alejado del cargo hasta el fin de su mandato en 2027. Inzunza, por su parte, hizo oídos sordos a las presiones de su antiguo partido y sostuvo que permanecerá en su escaño senatorial para el periodo de sesiones que arranca este martes.