El calor de El Niño no se irá: ONU

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Por Claudia Luna Palencia / Grupo Marmor

António Guterres, titular de la ONU, lo viene advirtiendo reiteradamente desde hace varias semanas: “El fenómeno de El Niño ha llegado para quedarse varios meses y traerá fenómenos meteorológicos extremos”.

Así es, el calor no se irá tan fácilmente: impulsado por aguas excepcionalmente cálidas del Pacífico, el patrón climático de El Niño se está intensificando y aún no ha alcanzado su punto máximo.

Los meteorólogos estiman que persistirá hasta febrero con condiciones inusualmente cálidas esperadas en gran parte del mundo y, por ende, provocando condiciones adversas.

Este año 2026 está registrándose como uno especialmente seco. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que habrá zonas tensionadas por calor hasta finales de año.

“Incluso, la probabilidad de que El Niño persista hasta febrero de 2027 es cercana a 100% y nunca la agencia meteorológica de la ONU había emitido un pronóstico sobre el clima extremo. Y bajo la superficie del Pacífico tropical se esconde otra causa de preocupación: un enorme depósito de agua inusualmente cálida que podría seguir alimentando a El Niño en los próximos meses”, indicó la OMM.

En algunas partes del Pacífico, las temperaturas subterráneas en julio y principios de agosto superaron los 14 grados Fahrenheit, lo que es por encima de lo normal.

Al respecto, Guterres señala que la combinación apunta a un evento climático inusualmente poderoso que se está desarrollando en un planeta ya significativamente más cálido debido a las emisiones de gases de efecto invernadero.

“El Niño se está superdimensionando ante nuestros ojos. La ciencia no deja lugar a dudas: el planeta está en aguas desconocidas y esas aguas se están calentando”, advirtió el secretario general de Naciones Unidas.

El Niño es un patrón climático natural que suele desarrollarse cada dos a siete años, cuando las aguas del Pacífico ecuatorial central y oriental se vuelven inusualmente cálidas. Ese calentamiento puede alterar la circulación atmosférica a miles de kilómetros de distancia, desplazando los patrones de lluvia y temperatura en todas partes.

Guterres explica que este fenómeno de El Niño se está desarrollando en un contexto inusual ya que los océanos son excepcionalmente cálidos, proporcionando una base más caliente sobre la que se desenvuelve el ciclo climático natural.

“El índice Niño 3.4, una medida muy observada de las temperaturas oceánicas en el Pacífico tropical central promedió 1.5 grados centígrados por encima de lo normal desde mayo hasta julio. En julio, había alcanzado los 2 grados centígrados y las lecturas semanales desde finales de julio hasta mediados de agosto alcanzaron hasta 2.6 grados”, puntualizó la OMM.

El pronóstico ha provocado una respuesta inusual. Es la primera vez que la Organización Mundial de la Salud lanza una movilización de esta escala con agencias meteorológicas nacionales, buscando reforzar las previsiones y los sistemas de alerta temprana a medida que aumentan los riesgos.

La OMS indica que hay seres humanos muriendo por las diversas olas de calor. Recientemente, el Ministerio de Sanidad en España dio a conocer que en datos preliminares se estimaba que cerca de 5 mil personas murieron desde el 1 de junio hasta el 20 de agosto por golpes de calor.