Redacción / Grupo Marmor
El sector empresarial mexicano se encuentra de luto tras el sensible fallecimiento de Raymundo Gómez Flores, destacado hombre de negocios que perdió la vida este pasado miércoles a los 74 años de edad. Además de ser reconocido públicamente en la actual escena política por ser el padre de Altagracia Gómez, quien funge como asesora de la presidenta Claudia Sheinbaum, el jalisciense forjó durante más de 5 décadas una de las trayectorias más sólidas y respetadas en el ámbito del desarrollo económico a nivel nacional e internacional.
Al adentrarse en su perfil profesional, destaca su enorme visión para la creación de proyectos inmobiliarios que transformaron el entorno urbano de diversas regiones. A lo largo de su carrera, logró concretar la construcción de más de 138 desarrollos enfocados en la industria, el turismo y la vivienda en todas sus categorías, desde interés social hasta zonas residenciales de alta plusvalía. Su influencia y capacidad de inversión no solo dejaron una huella profunda en al menos 16 entidades de la República Mexicana, sino que sus exitosos modelos de negocio lograron expandirse hacia varias ciudades de Estados Unidos.
El enorme legado que construyó fue motivo de múltiples homenajes en vida, consolidándose como un pilar indiscutible para el progreso económico del estado de Jalisco y de todo el país. Entre los numerosos galardones que recibió destacan el Reconocimiento al Mérito Industrial, el Premio Nacional Agroalimentario y el Premio Nacional de Vivienda, este último por su invaluable aportación para crear hogares accesibles para distintos sectores de la población. Tras confirmarse su partida, diversas figuras públicas e instituciones como el Consejo Coordinador Empresarial emitieron sus condolencias para despedir a un hombre que dedicó su vida al crecimiento de México.


















