Julieta Coria/Grupo Marmor
A partir del próximo 3 de noviembre, estudiantes de primaria y secundaria de todo México deberán mantener guardados sus celulares y otros dispositivos electrónicos durante la jornada escolar, incluyendo los periodos de recreo.
La medida fue acordada por las autoridades educativas de las 32 entidades federativas y contempla que los alumnos sí podrán llevar sus dispositivos a la escuela, pero deberán permanecer guardados durante las actividades escolares.
De acuerdo con lo informado por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, y la presidenta Claudia Sheinbaum, el uso de celulares únicamente podrá contemplarse en situaciones de emergencia o cuando exista alguna circunstancia particular que lo requiera.
La regulación también aplicará en Michoacán, al formar parte del acuerdo nacional alcanzado en el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu). Antes de su entrada en vigor, se contempla realizar asambleas informativas con docentes, madres y padres de familia para explicar las nuevas disposiciones.
El Gobierno federal señaló que el objetivo es reducir el uso indiscriminado de pantallas y favorecer actividades como la lectura, escritura, creatividad y convivencia entre estudiantes. La medida fue precedida por foros y consultas en los que participaron docentes, familias, especialistas y autoridades educativas.
Según lo presentado por la SEP, en una encuesta participaron más de medio millón de maestras y maestros, de los cuales 81 por ciento manifestó estar a favor de establecer algún tipo de regulación para el uso de estos dispositivos en las escuelas.
La disposición será diferente para otros niveles educativos. En educación media superior, cada institución establecerá sus propias limitaciones para garantizar un uso responsable y con fines pedagógicos, mientras que en educación superior se plantea fomentar una ciudadanía digital basada en el uso seguro, ético y responsable de la tecnología.
Con esta regulación, las autoridades educativas buscan establecer nuevas reglas para el uso de dispositivos móviles dentro de los planteles, sin plantear la eliminación de la tecnología como herramienta educativa.



















