¿Por qué el día y la noche casi duran lo mismo? Esto ocurre durante el equinoccio

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Sujey/ Grupo Marmor

¿Alguna vez te has preguntado por qué durante el equinoccio el día y la noche parecen durar prácticamente lo mismo? La respuesta está en la posición de la Tierra respecto al Sol y en la forma en que la luz solar llega a nuestro planeta.

Durante los equinoccios, que ocurren dos veces al año, el Sol se encuentra prácticamente sobre el ecuador terrestre. Esto provoca que ambos hemisferios reciban una cantidad similar de luz solar y que el día y la noche tengan una duración muy parecida.

Aunque suele decirse que durante el equinoccio hay 12 horas de luz y 12 de oscuridad, en realidad no son exactamente iguales. La atmósfera terrestre desvía ligeramente la luz del Sol, por lo que podemos verlo unos minutos antes de que aparezca completamente sobre el horizonte y después de que geométricamente ya se haya ocultado.

De ahí viene precisamente el nombre equinoccio, una palabra de origen latino relacionada con la idea de “noche igual”.

Los equinoccios también marcan cambios de estación: el de marzo da paso a la primavera en el hemisferio norte y al otoño en el sur, mientras que el de septiembre ocurre al contrario.

Así que cuando llegue el equinoccio y notes que las horas de luz y oscuridad parecen estar casi equilibradas, no es casualidad: es el resultado de la posición de nuestro planeta en su recorrido alrededor del Sol.