Claudia Luna Palencia / Grupo Marmor
Como lo adelantó Grupo Marmor, el pasado 2 de octubre, España tendrá elecciones generales anticipadas el próximo 29 de noviembre: al final la Legislatura no ha llegado a término. Hoy, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció su decisión en un mensaje transmitido desde la Moncloa.
Este domingo, el mandatario habló vía telefónica con el rey Felipe VI, jefe del Estado español y le comunicó su decisión de disolver las Cortes de forma anticipada. En el calendario electoral, España debería tener elecciones en 2027.
Sánchez nunca ha disimulado sus intenciones de seguir gobernando aunque el escenario político es ríspido y la falta de apoyos y de consensos dificultan que prosperen varias iniciativas de Ley.
En su anuncio de adelanto electoral, el presidente llamó a doblegar a las élites y dijo que quedan muchas cosas por resolver en el ámbito social y sobre todo de la vivienda: “Necesitamos acometer en las reformas necesarias. Necesitamos un Parlamento que nos permite tener una agenda más progresista y seguir transformando a España”.
Entre las primeras reacciones de los partidos políticos, Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular (PP) expresó su alegría por las inminentes elecciones. “Por fin, por fin España podrá elegir”.
Por su parte, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha alertado a la población de no votar por correo deslizando la posibilidad de que suceda algún tipo de maniobra por parte del PSOE, el partido de Sánchez.
La ultraderecha de VOX, representada por Santiago Abascal, dijo a los medios de comunicación que aplaude el adelanto electoral porque ya es hora de que “hablen los españoles en las urnas”. VOX es uno de los partidos que más están subiendo en las encuestas electorales de los últimos meses.
“Estamos absolutamente preparados para ofrecerle a España otra alternativa y queremos elecciones. Queremos ofrecerles a los españoles nuestra Prioridad Nacional”, señaló Abascal.
La apuesta de Sánchez se está percibiendo como un movimiento pragmático con una importante toma de riesgos políticos. Su Gobierno de coalición, con la pequeña alianza de izquierdas Sumar, ha atravesado un momento difícil en el Parlamento.
Este lunes, Sánchez reiteró su habitual insistencia de que la elección era entre su Gobierno progresista y una derecha española que limitaría las libertades y haría retroceder el tiempo en los avances duramente logrados.
“Vosotros, hombres y mujeres, debéis decidir si queréis uniros a la ola de extrema derecha que impulsa la regresión dondequiera que gobierne, o aseguraros de que España siga siendo un bastión de apertura, justicia social y responsabilidad medioambiental. Debéis decidir si queréis que nuestro país retroceda o siga avanzando, y si preferís un Gobierno que funcione por los intereses de la mayoría de la sociedad”, reiteró.
Los esfuerzos del Gobierno para abordar la crisis de vivienda se establecieron en dos decretos que contenían una serie de medidas, desde la prohibición de desahucios hasta 2030 hasta la regulación de alquileres temporales y alquileres por habitación.
Pero ambos decretos fueron rechazados en el Congreso, el pasado viernes por el conservador Partido Popular (PP), el partido de extrema derecha VOX y el partido catalán independentista de derechas Junts. El PP, que lidera las encuestas pero que puede necesitar contar con el apoyo de VOX para formar Gobierno, dijo que creía que la construcción, y no la regulación, era la mejor manera de abordar la crisis.
Este fin de semana, se celebraron grandes manifestaciones en todo el país mientras los manifestantes intensificaban sus demandas de acción urgente frente a la crisis de la vivienda. Las autoridades informaron que 70 mil personas participaron en una protesta en Madrid el sábado.
Aunque, las encuestas sitúan consistentemente al PP muy por delante del PSOE de Sánchez y muestran que el apoyo a VOX que está creciendo, el presidente del Gobierno esperará que el enfoque en la vivienda y el rechazo de la derecha a los planes de su Gobierno para abordar la crisis, movilicen a los votantes de izquierdas.
En España, el deterioro político es evidente. La falta de liderazgo lo es también. La polarización ciudadana es peligrosa. Y, el clima social está muy caliente en las calles. En Madrid y, en otras ciudades, hay gente acampando y clamando por una solución al problema de la vivienda e incluso llaman a una huelga general.
El mandatario va de, fracaso en fracaso, en ocho años al frente de la Moncloa y, de los que al menos los últimos cuatro años, no ha podido aprobar los Presupuestos Generales del Estado. Así es, España tiene hoy los mismos presupuestos de 2022 y elecciones generales a la puerta.

















