Redacción / Grupo Marmor
Este viernes 9 de octubre se conmemora el Día Mundial del Huevo, una fecha dedicada a reconocer la importancia de este alimento en la alimentación cotidiana, sus propiedades nutricionales y las distintas formas de incorporarlo a una dieta equilibrada.
Estrellado, revuelto, cocido o preparado en omelette, el huevo es uno de los alimentos más presentes en las cocinas mexicanas. Su versatilidad, facilidad de preparación y aporte de nutrientes lo convierten en una opción frecuente para el desayuno y otras comidas del día.
Además de ser accesible y combinarse con una gran variedad de ingredientes, el huevo aporta proteínas de buena calidad, necesarias para el mantenimiento y la reparación de los tejidos del cuerpo. También contiene vitaminas y minerales, entre ellos vitamina B12, riboflavina, selenio y colina, un nutriente que participa en funciones importantes del organismo.
Una de sus principales ventajas es que puede prepararse de distintas maneras. El huevo cocido requiere poca preparación y no necesita aceite; el estrellado suele cocinarse en una sartén, mientras que el revuelto y el omelette permiten incorporar verduras como jitomate, espinaca, champiñones, cebolla o pimientos para complementar el platillo.
Sin embargo, la forma de cocinarlo y los ingredientes que lo acompañan también influyen en el valor nutricional de la comida. Agregar grandes cantidades de mantequilla, aceite, embutidos o sal puede aumentar el contenido de grasas saturadas y sodio. Por ello, combinarlo con verduras y moderar estos ingredientes puede ayudar a preparar comidas más equilibradas.



















