Redacción / Grupo Marmor
La pequeña Sofía Madai, de 11 años de edad, fue localizada sin vida a un costado de la autopista Chamapa-Lechería, a la altura de la comunidad de San Martín Obispo, en el municipio de Cuautitlán Izcalli. El hallazgo ocurrió el pasado 29 de septiembre, exactamente tres días después de que la menor fuera reportada como desaparecida en la colonia Benito Juárez, perteneciente al municipio de Tultitlán, donde fue vista por última vez el 26 de septiembre. La confirmación de su deceso ha provocado una profunda consternación entre vecinos, colectivos de búsqueda y familiares, quienes exigen a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) la pronta identificación y captura de los responsables.
El caso de Sofía Madai se enmarca dentro de una preocupante dinámica de violencia estructural y desprotección que impacta de manera recurrente a las infancias en la entidad mexiquense. Tras la alerta emitida por su desaparición, autoridades locales y brigadas comunitarias desplegaron labores de rastreo que concluyeron trágicamente con el hallazgo del cuerpo en la vía de circulación rápida. Elementos de los servicios periciales y de la policía estatal acordonaron la zona para llevar a cabo el levantamiento del cadáver e iniciar las primeras diligencias bajo los protocolos correspondientes a feminicidios e infanticidios.
A la espera de que los dictámenes periciales determinen con exactitud la causa de muerte, colectivos feministas y defensores de derechos humanos han expresado su indignación en plataformas digitales y espacios públicos, remarcando que el feminicidio de la menor no constituye un hecho aislado. La comunidad ha convocado a mantener la exigencia de justicia para evitar la impunidad en el expediente de Sofía Madai, mientras solicitan la implementación urgente de medidas efectivas de prevención y protección para las infancias y mujeres en los municipios del Valle de México.



















