Redacción / Grupo Marmor
Personal de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) colocó sellos de suspensión comercial en el restaurante Caldos Angelita, localizado en la calle 9 Norte número 1006 en el Centro Histórico de la capital poblana, tras confirmar diversas irregularidades en sus prácticas comerciales. La inspección se derivó de una denuncia ciudadana difundida en redes sociales, en la que una clienta señaló una diferencia injustificada de aproximadamente 100 pesos entre los precios del menú y la cuenta final, además de denunciar malos tratos hacia su padre, quien padece discapacidad visual. Durante el operativo de verificación, en el que participaron elementos de la Guardia Nacional y la Policía Estatal, la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dpris) estatal también colocó sellos de clausura por incumplimientos a la normativa sanitaria vigente.
En la revisión técnica, los inspectores de la Profeco acreditaron que el establecimiento utilizaba métodos que inducían a los clientes al pago obligatorio de propina, una conducta estrictamente prohibida por la legislación mexicana. Asimismo, se detectó que el menú no especificaba el contenido volumétrico o en masa de las bebidas y alimentos comercializados, impidiendo que los consumidores conocieran con claridad las porciones que adquirían. Además destaca el video donde los dueños le llaman “pinch** jodido” a un abuelito con discapacidad visual.
Ante estos hallazgos, la dependencia federal procedió a la suspensión temporal de las actividades comerciales como medida precautoria, condicionando la reapertura del inmueble a la subsanación total de las observaciones y al desahogo del procedimiento administrativo correspondiente.
“El artículo 10 de la Ley Federal de Protección al Consumidor prohíbe a los proveedores utilizar métodos comerciales coercitivos o desleales, así como establecer condiciones abusivas para sus clientes. La propina es un pago voluntario y no puede exigirse como requisito para recibir el servicio.”
Aunque las autoridades no han emitido un dictamen formal respecto a los señalamientos de discriminación expresados por la familia denunciante, la Profeco recordó que las multas por obligar el pago de gratificaciones o incurrir en prácticas abusivas pueden alcanzar los 4 millones 274 mil 960 pesos, según los tabuladores actualizados para 2026. La dependencia instó a la ciudadanía a exigir cuentas desglosadas antes de realizar cualquier pago y a reportar cualquier intento de cobro indebido a través de las líneas oficiales del Teléfono del Consumidor.
#VIDEO // Profeco suspende el restaurante Caldos Angelita tras denuncia por cobrar propina obligatoria y altercado con clientes https://t.co/OdtfkkbpEm
— Grupo Marmor (@Marmor_Informa) October 9, 2026



















