Redacción / Grupo Marmor
Las costas del occidente de México se encuentran bajo intensa vigilancia y medidas de prevención extrema tras la evolución del huracán Simón, el cual alcanzó la categoría 4 en la escala Saffir-Simpson. De acuerdo con los reportes emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Centro Nacional de Huracanes (NHC), el sistema se desplaza de manera paralela al litoral del Pacífico, generando condiciones meteorológicas peligrosas que incluyen precipitaciones extraordinarias superiores a los 250 milímetros, vientos sostenidos de 240 km/h con rachas de hasta 295 km/h y un oleaje severo de entre 6 y 9 metros de altura en franjas costeras de Jalisco, Colima, Michoacán y Nayarit.
Ante la inminencia de los efectos del ciclón, el Gobierno Federal, en coordinación con las unidades estatales de Protección Civil, estableció zonas de prevención por vientos de huracán desde Punta San Telmo, Michoacán, hasta El Roblito, Nayarit, incluyendo las Islas Marías. Diversas administraciones locales ordenaron la suspensión de actividades esenciales y del transporte público (como el servicio en Puerto Vallarta), instando a la ciudadanía a evacuar las zonas de alto riesgo de manera anticipada. Asimismo, se habilitaron cientos de refugios temporales para recibir a las familias que habitan en áreas vulnerables a inundaciones, deslaves y marea de tormenta.
Para hacer frente a la contingencia, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional activaron el Plan DN-III-E, desplegando a 2 mil 895 elementos operativos en las zonas con mayor probabilidad de impacto. El despliegue militar incluye agrupamientos de maquinaria pesada en puntos críticos como Puerto Vallarta y Tepic, células de sanidad con personal médico especializado, cocinas móviles, plantas potabilizadoras y el respaldo de la Fuerza Aérea Mexicana con helicópteros y aeronaves de transporte para tareas de puente aéreo y rescate. Una reserva estratégica en el Valle de México permanece lista para ser movilizada en caso de que la emergencia rebase la capacidad de respuesta local.
Las autoridades reiteraron el llamado urgente a la población para no subestimar la fuerza del fenómeno, evitar acercarse a la zona de playas, abstenerse de cruzar cuerpos de agua crecidos y seguir puntualmente los avisos oficiales a través de los canales institucionales.



















