Javier Velázquez/Grupo Marmor
El Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) denunció la implementación de un estado de excepción en el Centro Histórico de Morelia para impedir su movilización tradicional del 12 de octubre, Día de la Resistencia Indígena y Popular.
Para el FNLS, esta fecha representa una jornada de lucha y repudio contra toda forma de discriminación, racismo, opresión y segregación. Señaló que los pueblos de América no olvidan el genocidio y el saqueo cometido por los conquistadores hace 534 años, y que hoy esas prácticas se reproducen bajo otras formas de gobierno.
En su posicionamiento, el Frente acusó directamente al presidente municipal Alfonso Martínez Alcázar, a quien calificó como panista de concepción profascista, de intentar abolir derechos constitucionales y libertades democráticas para proyectarse como referente de la nueva derecha rumbo a la gubernatura. Sostuvo que esa postura cuenta con el respaldo del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, a quien acusó de haberse alineado a la derecha en Michoacán.

El Frente explicó que la molestia de las autoridades radica en que durante esta jornada la plaza pública se convierte en una tribuna de denuncia donde se exige libertad a los presos políticos, presentación con vida de los detenidos-desaparecidos, alto a la persecución política y atención a las demandas de comunidades que han sido ignoradas por PRI, PRD, Morena y PAN.
En su pronunciamiento, el FNLS reivindicó que Morelia fue edificada con el sudor y la sangre de indígenas y esclavos traídos de otras latitudes, por lo que no pertenece a la élite empresarial ni al edil, y defendió que por ser capital del estado y cuna de Morelos, sus calles y plazas son espacios públicos donde el derecho a la protesta es inalienable y ningún bando municipal puede estar por encima de la Constitución.
Finalmente, la organización afirmó que ni los cercos policiales ni el despliegue de cuerpos armados lograrán contener su movilización, y reiteró que se mantendrá en pie de lucha para demandar justicia para las masas populares del campo y la ciudad, bajo las consignas de alto a la represión y por la unidad obrera, campesina, indígena y popular.



















