Redacción / Grupo Marmor
Las emergencias ocurren sin previo aviso, por lo que preparar el hogar es vital para garantizar la seguridad de toda la familia. Protección Civil recomienda revisar las instalaciones de gas, agua y electricidad al menos dos veces al año, asegurando que todos sepan cómo cerrar las llaves de paso. Además, es indispensable reparar fallas estructurales, evitar cables expuestos y fijar muebles pesados a la pared para prevenir colapsos durante un sismo o accidente.
Otro pilar fundamental es preparar una mochila de emergencia que siempre esté ubicada en un lugar accesible, preferentemente cerca de la salida principal. Este kit básico debe incluir agua embotellada, alimentos no perecederos, linternas con baterías de repuesto y un botiquín de primeros auxilios. Asimismo, se deben resguardar copias de documentos importantes dentro de bolsas herméticas, junto con un directorio telefónico impreso.
Finalmente, resulta esencial diseñar y practicar un plan familiar de protección civil que asigne responsabilidades específicas a cada integrante del hogar. Se debe establecer un punto de reunión externo y trazar rutas de evacuación seguras que consideren las necesidades de niños, adultos mayores y mascotas. Invertir tiempo en estas medidas de prevención es la herramienta más efectiva para salvaguardar la vida ante cualquier eventualidad.



















