SCJN avala prohibición de comida chatarra en escuelas y universidades de México

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Julieta Coria/Grupo Marmor

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló la prohibición de vender comida chatarra en escuelas y universidades de México, al resolver que las restricciones buscan proteger el derecho a la salud y a una alimentación adecuada de las y los estudiantes.

La decisión se tomó el martes 13 de octubre, cuando el Pleno del máximo tribunal negó por unanimidad tres amparos promovidos por empresas que cuestionaron los lineamientos emitidos por las autoridades educativas y sanitarias para regular la venta de alimentos y bebidas dentro de los planteles.

Las resoluciones respaldan las disposiciones publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 30 de septiembre de 2024, que establecen criterios para la preparación, distribución y expendio de productos en instituciones de educación básica, media superior y superior, tanto públicas como particulares.

Entre las medidas se encuentra la prohibición de vender productos que incumplan los criterios nutrimentales establecidos, incluidos alimentos y bebidas con sellos de advertencia por exceso de azúcares, grasas o sodio. En su lugar, se promueve el consumo de agua simple, frutas, verduras y alimentos naturales o mínimamente procesados.

Uno de los puntos relevantes de la resolución es que las restricciones también pueden aplicarse en universidades, aunque sus estudiantes sean mayores de edad. La Corte consideró que el derecho a una alimentación adecuada y la protección de la salud justifican regular los productos que se ofrecen dentro de los espacios educativos.

Durante la discusión también surgieron diferencias sobre el alcance de las medidas en instituciones autónomas, como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), particularmente respecto a la autonomía universitaria y las posibles sanciones a sus autoridades. Sin embargo, la mayoría respaldó la aplicación de los lineamientos en los planteles educativos.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) celebró la resolución al considerar que fortalece la estrategia nacional para impulsar hábitos saludables y prevenir problemas como el sobrepeso y la obesidad.

La prohibición no implica que estos productos dejen de venderse en todo México, sino que su comercialización queda restringida dentro de las escuelas conforme a los criterios establecidos por las autoridades.